Karagöz es el teatro de sombras tradicional turco, en el que figuras planas de cuero translúcido y coloreado se proyectan sobre una pantalla de tela blanca iluminada desde atrás. Sus protagonistas son Karagöz, un hombre del pueblo franco e impulsivo, y Hacivat, un personaje culto y redicho; el humor nace de sus malentendidos. En 2009 la UNESCO lo inscribió en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Orígenes e historia

El teatro de sombras tiene una larga tradición en Asia y en el Mediterráneo oriental, y llegó al mundo otomano en torno al siglo XVI. Allí adquirió la forma que hoy se conoce como Karagöz y se difundió por todo el imperio, desde los Balcanes hasta el norte de África. Durante siglos fue un entretenimiento popular en cafés, casas y plazas, especialmente en las noches del Ramadán, cuando las funciones se sucedían noche tras noche.

Una leyenda muy difundida sitúa el origen de los personajes en Bursa, en tiempos de los primeros sultanes otomanos: Karagöz y Hacivat habrían sido dos obreros de la construcción de una mezquita cuyas conversaciones divertían tanto a sus compañeros que retrasaban la obra. Castigados, su recuerdo habría sobrevivido a través de las sombras. Es una leyenda, no un hecho documentado, pero forma parte de la identidad del género.

Los personajes

  • Karagöz ("ojo negro"): directo, ingenioso, a menudo sin empleo, representa al hombre común. Habla un turco llano y malinterpreta a propósito o sin querer las palabras cultas.
  • Hacivat: educado, conocedor de la poesía y la etiqueta, usa un lenguaje ornamentado con préstamos del árabe y el persa. Es a la vez el amigo y el contrapunto de Karagöz.
  • Personajes secundarios: tipos del barrio que representan oficios, orígenes y caracteres de la sociedad otomana, como el bravucón Tuzsuz Deli Bekir, la mujer Zenne, el enano Beberuhi, el adicto al opio Tiryaki o el refinado Çelebi. Cada uno tiene su forma de hablar reconocible.

El retrato de esta galería de tipos hace del Karagöz un espejo de una ciudad multicultural, con sus acentos, sus conflictos y su humor.

La perde y las figuras

La pantalla, llamada perde (cortina), es un rectángulo de tela blanca tensada en un marco. Detrás, una lámpara, tradicionalmente de aceite, ilumina las figuras apoyadas contra la tela. La llama produce un leve parpadeo que forma parte del encanto del espectáculo.

Las figuras, o tasvir, se recortan en cuero, tradicionalmente de camello, raspado hasta volverse translúcido y teñido con colores vivos. Se perforan con pequeños agujeros decorativos que dejan pasar puntos de luz. Tienen articulaciones en el cuello, la cintura o los brazos, y el titiritero las mueve con varillas colocadas en perpendicular a la pantalla, lo que permite desplazarlas, girarlas y hacerlas saltar.

El maestro titiritero, el hayalî, suele hacer todas las voces, cantar y mover las figuras, a veces con un ayudante y un pequeño grupo de músicos.

Estructura de una función

  1. Göstermelik. Antes de empezar, una figura decorativa ocupa la pantalla y no participa en la obra.
  2. Prólogo (mukaddime). Hacivat entra cantando y recita un poema que suele recordar el carácter moral y efímero del espectáculo.
  3. Diálogo (muhavere). Karagöz y Hacivat conversan; los juegos de palabras y los malentendidos son el núcleo cómico.
  4. Trama principal (fasıl). Aparecen los demás personajes y se desarrolla la historia.
  5. Epílogo (bitiş). Los protagonistas se despiden, a menudo pidiendo disculpas por los errores cometidos.

Karagöz en la era digital

Como muchas artes tradicionales, el Karagöz ha buscado nuevas formas de llegar al público: programas de televisión, películas de animación, talleres escolares, museos y aplicaciones. Las reinterpretaciones digitales se enfrentan a una cuestión de fondo: qué rasgos hacen que algo "sea" Karagöz. Los más reconocibles son visuales (la pantalla retroiluminada, el cuero coloreado y perforado, las articulaciones visibles, el parpadeo de la llama) y narrativos (el dúo de caracteres opuestos, los juegos de palabras, el tono moral).

Una reinterpretación respetuosa conserva esos rasgos aunque cambie la técnica. Las figuras deben seguir siendo planas y moverse de perfil; la luz debe venir de detrás; el humor, del lenguaje.

Shadowmation: el Karagöz en animación con IA

El estilo Shadowmation de Yeşilçam Studios, parte de la familia Cinemation, recrea la estética del teatro de sombras: pantalla retroiluminada, marionetas de cuero coloreado y perforado y el parpadeo de la lámpara. Permite usar personajes propios, narración y música; a diferencia de la mayoría de los estilos Cinemation, no lo anima un modelo de vídeo sino un motor de animación 2.5D, así que los diálogos suenan con la voz fija de cada personaje y con subtítulos, sin animación de la boca ni revisión de clips. La entrada del blog Shadowmation: Karagöz en pantalla describe el trabajo que hubo detrás, y el artículo sobre la estética del stop-motion muestra cómo se recrean otros oficios artesanales con IA.

Usos posibles: material educativo sobre patrimonio, piezas para festivales culturales, cuentos para niños con un aire tradicional o campañas que buscan una identidad visual con raíces.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa "Karagöz"? Literalmente "ojo negro" en turco. Es el nombre del protagonista y, por extensión, de todo el género.

¿De qué material son las figuras? Tradicionalmente de cuero de camello, raspado hasta volverse translúcido, teñido y perforado para que la luz lo atraviese.

¿El Karagöz es patrimonio de la humanidad? Sí. La UNESCO lo inscribió en 2009 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

¿Se parece a otros teatros de sombras? Comparte técnica con tradiciones de Asia y del Mediterráneo, como el Karagiozis griego, que deriva de él, pero sus personajes, su lengua y su estructura son propios.